Paso a paso, poco a poco, voy andando en este mundo, fijándome en todo lo que pasa por mi lado, por si me choco con una farola, o me tropiezo con una piedra, y aunque siempre intento ir con cuidado acabo descuidan dome y cayéndome una vez más, pero por mala suerte, por más que caigo , no aprendo, y siempre siempre, choco con la misma piedra, que esta al fondo a la izquierda del camino equivocado.
Y es que por mala suerte, nunca encuentro el camino correcto, la primera vez que llegué a aquel bosque, sólo había uno o dos caminos, que con facilidad podía escoger, pero a medida del tiempo, se han creado más y más caminos, y yo cada vez me siento más confuso.
Entonces me siento, espero, pienso y me desespero, impaciencia, impaciencia, no puedo ni conmigo mismo, pero veo un camino, que me llama la atención, mi corazón ya ha elegido y me giro a la izquierda, al fondo, y aunque voy más que atento, me parece ver a alguien entre los arbustos, entonces caigo, maldita piedra, maldito camino equivocado.
Siempre que voy a ese bosque, escojo el camino equivocado, aún sabiendo que allí solo puedo caer sin más, pero la culpa no es mía, ni de mi cerebro ni de nadie más, la culpa es del maldito corazón, que te guía por lo que quieres, por lo que deseas, y aunque te caigas mil y una veces, y te hagas deño mil y una veces más , aunque no quieras querer ese camino lo escoges, porque estás enamorado del maldito camino.
Entonces me doy la vuelta, y comienzo el mismo recorrido día a día, y me equivoco cada vez más. Maldito corazón enamorado, maldito camino seductor, maldito paisaje que me ha atrapado, maldita persona que me enamoró.
No hay comentarios:
Publicar un comentario