Dime si puedes rozar sus labios sin besarlos, si puedes dar un abrazo sin alzar tus brazos o si puedes coger su mano sin destensar los dedos.
Dime si puedes echar de menos sin nostalgia, estar asustado sin miedo, luchar sin fuerzas o correr sin piernas.
Dime si puedes comer sin hambre o beber sin sed, dime si puedes morder sin dientes, si puedes oler sin nariz o escuchar sin oídos.
Dime si eres capaz de fumar sin cigarros o de emborracharte sin alcohol, si eres capaz de cocinar sin ingredientes o de cultivar sin semillas.
Dime si eres capaz de tocar sin piel, de volar sin alas, de gritar sin voz, dime si logras ser feliz sin sonrisas y si eres capaz de llorar sin lágrimas.
Dime si puedes dormir sin tener los ojos abierto o si eres capaz de soñar sin estar dormido, dime si eres capaz de vivir sin vida o morir sin muerte.
Dime si puedes pensar sin cabeza, actuar sin impulsos, o disimular sin descaro, dime si eres capaz de esconderte en la nada o si eres capaz de encontrarme en el abismo.
Dime si eres capaz de mirarme sin ojos, de sentir sin sentidos, de curar sin estar enfermo o de enfermar estando curado.
Dime si eres capas de querer sin corazon, de amar sin palpitos o de tocar el cielo si no es de mi mano.
Dime si eres capaz de todas estas cosas, porque yo sin ti, no soy capaz de nada.