domingo, 8 de mayo de 2011

el porqué de las cosas

Con el tiempo me he dado cuenta de que me encanta ser el centro de atención, que me encanta que me miren con cara de odio, ya que si lo hacen sin conocerme es por envidia, me encanta que todos estén pendientes de mi en todo momento y que se fijen en cada detalle que pueda hacer en un determinado momento, pero...

¿Por qué? ¿Por qué me encanta ser el centro del mundo? Con el tiempo averigüé que cada cosa tiene un porque, y poco a poco que he ido descubriendo el porqué de esta.

Siempre he sido un buen chico, desde pequeño, ni me peleaba, hacía lo que me decían, sacaba buenas notas, por eso nunca me decían lo bien que hacía las cosas, ya que estaban acostumbrados a que las hiciera bien. Cuándo los niños pequeños hacían las cosas cómo debían o sacaban buenas notas, sus padres los recompensaban con algo, aunque fuera un mínimo detalle o una mínima palabra, cuándo tenían un examen los padres ayudaban y se preocupaban por cuando era el día de este para ayudar a sus hijos pero yo no, yo no he sido igual.
Yo he sido casi independiente desde siempre, desde pequeño aprendí que si ni tu luchas por ti mismo nadie lo hará, y que si no te sientes cómo los demás, aprende otra forma de vida que te haga sentir satisfactorio, pero yo... no pude, carecí del apoyo suficiente i este fue llenado con regalos y juguetes, entonces a partir de aquí, en cuánto tenía un momento en el cuál poder llamar la atención, yo lo intentaba, para así conseguir un poco de esta, aunque fuera sólo un minuto.

Pero a raíz de esto comencé a sentirme sólo, a mirar al rededor y no tener nadie contigo y eso me trajo consecuencias, hasta un punto en cuál hoy, sigo teniendo miedo de quedarme solo, sin nadie en quién apoyarme o alguien que me felicité cuando haga las cosas bien, aunque esté mas que acostumbrados en que las hagas, alguien que me pregunte cómo estoy cuándo parece que estoy muy bien y en el fondo no lo estoy tanto, alguien que se preocupe algo por mí, alguien a quién le llame la atención.

Si te fijas llamar la atención es un antónimo de soledad en parte, ya que si llamas la atención siempre habrá alguien fijándose en ti y por lo tanto no estarás solo, pero si no llamas la atención y no tienes un tabique que siempre estará pendiente de ti necesitas otras salidas.

Por eso se dice que las personas buscan fuera lo que no tienen en casa y por eso mismo estoy reflexionando esto aquí.

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